¿SOY CANDIDATO(A) A UNA CIRUGÍA?
Para saber si es candidato a una cirugía de este tipo debe ser responsablemente conciente. Las normas internacionales en general concuerdan en que para ser candidatos a cirugía se debe de cumplir algunas condiciones como son:

Ser adulto (entre 18 y 60 años) con Indice de Masa Corporal requerido (IMC) > 40 ó > 35, con complicaciones médicas asociadas a la obesidad, con intentos previos fallidos documentados de pérdida de peso, con ausencia de alteraciones endocrinológicas concomitantes, con riesgos operatorios aceptables, sin alteraciones psicológicas, y en quienes se pueda asegurar un seguimiento postoperatorio adecuado.

Aunque estas condiciones en muchos países están cambiando debido a que la cirugía se ha hecho cada vez más segura, más rápida y con menos complicaciones; se consigue que el IMC baje a 30. Además, debe considerar la siguiente premisa antes de plantearse una cirugía de la obesidad:

Infórmese bien. Es importante que –si está decidiendo someterse a esta cirugía- deba estar debidamente informado(a) acerca de los siguientes puntos que son indiscutibles:

• La cirugía de la obesidad es una "cirugía mayor", no exenta de riesgos, que debe realizarse por cirujanos expertos que hayan intervenido a un elevado número de pacientes.

• La cirugía de la obesidad NO es una cirugía estética que tiene la finalidad de alcanzar un "peso ideal", se trata de convertir a una persona muy obesa en otra menos obesa, con el único objetivo de mejorar su calidad (y cantidad) de vida, así como disminuir la influencia de las complicaciones asociadas (ver más adelante)

• La cirugía de la obesidad NO CURA la enfermedad solo la "controla", que es muy importante. Si un paciente no se adhiere a las normas posteriores que hay que seguir puede volver a recuperar el peso perdido.
En un lenguaje coloquial, digamos que siempre la obesidad (predisposición o genes) van a perseguir al paciente durante toda su vida. El éxito dependerá sólo de cómo cada uno se cuide.

• La cirugía no se realiza para que el paciente coma todo lo que quiera sin engordar. Esto es totalmente falso, pese a que algunos quieran vender esta idea con una nueva técnica. ¡OJO! Si no se siguen normas alimentarias y cambios del estilo de vida, a largo plazo (años) se recupera el peso perdido y entonces ya poco se podrá hacer.

• La ventaja fundamental de la cirugía de la obesidad es que permite perder muchos kilos, con menos esfuerzo de lo que hasta ahora ha hecho sin pasar hambre, pudiendo comer de manera ordenada casi de todo pero en muy pequeñas cantidades. Perder peso además le permitirá hacer cosas físicas que antes no podía: caminar más rápido, correr, disponer de ropa nueva con tallas más normales, etc.

Si usted cree que califica para una cirugía de obesidad consulte a su médico bariatra.


CONTRAINDICACIONES PARA LA CIRUGÍA BARIÁTRICA
Este tipo de cirugías no debe realizarse si el o la paciente tiene:

Presencia de trastornos endocrinos que sean causa de la obesidad mórbida
Inestabilidad psicológica Abuso de alcohol o drogas Presencia de alteraciones psiquiátricas mayores (esquizofrenia, psicosis), retraso mental, trastornos del comportamiento alimentario (bulimia nerviosa) Enfermedad neoplásica hepática o renal en estado avanzado. Incapacidad para comprender los mecanismos por los que se adelgaza con la cirugía y entender que no siempre se alcanzan buenos resultados Negativa en el compromiso, por parte del paciente, de observar las normas de seguimiento tras la operación quirúrgica. Si la paciente se encuentra gestando.